domingo, 28 de abril de 2013

The listeners

‘Is there anybody there?’ said the Traveller,
Knocking on the moonlit door;
And his horse in the silence champed the grasses
Of the forest’s ferny floor:
And a bird flew up out of the turret,
Above the Traveller’s head:
And he smote upon the door again a second time;
‘Is there anybody there?’ he said.
But no one descended to the Traveller;
No head from the leaf-fringed sill
Leaned over and looked into his grey eyes,
Where he stood perplexed and still.
But only a host of phantom listeners
That dwelt in the lone house then
Stood listening in the quiet of the moonlight
To that voice from the world of men:
Stood thronging the faint moonbeams on the dark stair,
That goes down to the empty hall,
Hearkening in an air stirred and shaken
By the lonely Traveller’s call.
And he felt in his heart their strangeness,
Their stillness answering his cry,
While his horse moved, cropping the dark turf,
’Neath the starred and leafy sky;
For he suddenly smote on the door, even
Louder, and lifted his head:—
‘Tell them I came, and no one answered,
That I kept my word,’ he said.
Never the least stir made the listeners,
Though every word he spake
Fell echoing through the shadowiness of the still house
From the one man left awake:
Ay, they heard his foot upon the stirrup,
And the sound of iron on stone,
And how the silence surged softly backward,
When the plunging hoofs were gone.

                                                               Walter de la Mare
El collado, por Emilio González Sáinz

sábado, 27 de abril de 2013

Escenografía apocalíptica para el acto final -sobre notas del 22 al 27 de abril de 2013-

Xtina as I knew her sonando en bucle
luces de teatro en bulbos de cristal.
Machos cabríos
máscaras envilecidas
agua ensangrentada salpicando las xilografías
bajo El Puente.
Degeneración.
Paredes perforadas
hornacinas bermellón.
Alexis Texas en una tele al fondo.
Tú en el salón de actos antes de la proyección de Novecento
sin acento
y sin bromear.
Mi piel muy blanca
y lo mismo mi cabeza.
Nadadores amateurs que pugnan en su resistencia
ante el acto final.

No más juegos del hambre

Bajo mi lema: "No hacer nada que no hiciera mi abuela"* siempre me he sentido mucho más armonizada con el exterior.
Son preocupantes las noticias que llegan, y ya me sospechaba que no es de recibo comer esas novedades tan escrupulosamente empaquetadas que se encuentran en los grandes almacenes donde los proveedores suministran al por mayor.
Está claro, no seré yo quien compre más pescado enfundado, ni en asépticas cajas de cartón.
Por suerte tengo abierta la misma tienda que ella frecuentaba.
Mi pescadero con aire de flamenco conoce el oficio, me hace señas para recomendarme lo más apropiado, hace bolillos para no dejarme ni una espina y, de cuando en cuando, me prepara cargamentos para no desfallecer los días que no vuelvo a la casa familiar.
(*Lema que sólo me salto con tres excepciones, a saber, el champú de camomila, los analgésicos y el gusto por el arte en general).

The end of the line, por Rupert Murray.
 

viernes, 26 de abril de 2013

No desobedecerás

Sergio Prego. Home, 2011.
Máscaras
amuletos
vídeos
esculturas
penachos de plumas
trajes
trapos
conchas
piedras
acrílico en lienzo
cuero
hierro
huesos
polvo
cuerdas
lana
suciedad.
Hasta los visitantes como dioses menores
ángeles caídos
muertos
postergados
soldados del mal.
Tantos eran los objetos
tanto el gentío vagando sin sentido
tanto el desfile incierto
el cansancio
el desorden
la asfixiante oscuridad
que me quedé sentada en una esquina
desorientada
débil
avergonzada y triste
por haberte podido cuestionar.
(Tenías razón, es una exposición impresionante).

Maestros del caos. Artistas y chamanes.
Hasta el 19 de mayo. CaixaForum Madrid.

Fútbol

Cuando he entrado en mi clase de Bachillerato me he quedado entusiasmada al confirmar que pasan décadas pero el ingenio para jugar al fútbol sigue estando presente.
¡Bien por mis chicos!
Con qué razones se me hacen querer...

jueves, 25 de abril de 2013

Desbandada

Resurge Andalucía en primavera
ya son dos años que me tienta una y otra vez.
En desbandada hasta la divisoria
preparo las escalas como nombres que enhebrase de un cordel.
Le pregunto a Unamuno: no resuelve.
Le pregunto a Jota: pistas esclarecedoras
no hay más tiempo que perder.
Pruebe estas alas incandescentes y astutas
y si me son fieles y no hacen preguntas
sírvanme para pensar en no volver.

miércoles, 24 de abril de 2013

En blanco

Como aquel miedo de cuando era niña y se decía que nuestra vecina se gastaba el dinero de la compra en las máquinas del bar, y después no tenía algo que llevar a casa. Pues bien, de madrugada, cuando llegué aturdida por los punteos y la intensidad, contesté a otro con las palabras que durante todo el concierto había escrito para ti.
Desde entonces no me ha pasado nada más bonito que pueda contarte. Y me he quedado en blanco.