domingo, 21 de octubre de 2012

Richard Hawley

Mi feminidad hermética
se calcifica
esclerótica
como una estalactita.
Es punzante
resbala
aguda y lacrimosa:
antivoluptuosidad.
El deseo,
bien encerrado en su caja blindada,
empujado hacia el fondo en un túnel oscuro
donde no vuelva a orbitar.
Muda y sin ojos
insensible a la vida
sólo quedan trabajo/disciplina/energía
y el calendario escolar.
(Y el concierto de Richard Hawley de esta noche, para vaciarme de una vez hinchándome a llorar…)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.